SAL DE TU ZONA DE CONFORT

Siempre que se nos presentan decisiones que nos llevan fuera de nuestra zona de confort aparece el temido miedo:

  • Cuando conoces a un chico/a genial y te da miedo de enamorarte sin remedio.
  • Si piensas en dar la vuelta al mundo, te da miedo perderte.
  • Quieres dejar tu trabajo pero te da miedo no encontrar uno mejor.

Nos dicen que el miedo aparece por instinto, como una forma de prevenirnos ante el riesgo. ¿Pero siempre el miedo cumple esa función?

¿Y si el miedo a salir de la zona de confort fuera un indicativo de lo que realmente deberíamos hacer?

Piensa en cuando te mudaste de ciudad para ir a la universidad o en tu primer día de trabajo. Aquella vez que te tiraste a la piscina y besaste a la persona que te encantaba desde primaria. ¿Sentías miedo? Probablemente sí, pero lo hiciste igualmente, ¿y te arrepientes ahora? Seguro que no, porque saliera bien, mal o regular supuso una experiencia. Y esa experiencia a día de hoy forma parte de ti y de quien eres.

A los que formamos parte de la comunidad dingoos, también nos daba miedo salir de nuestra zona de confort al viajar a Australia. Era nuestro sueño y sin embargo nos daba miedo, simplemente porque salíamos de nuestra zona de confort, de nuestro día a día, de lo conocido…

¡Y que nadie te mienta! Todo el mundo lo siente. Por aventurero que seas siempre sentirás ese gusanillo de inseguridad en el estómago. Y es que todos tenemos cadenas que nos atan (sean físicas o emocionales) y romper con ellas da miedo.

Así, el miedo puede ser indicativo de que quizás la idea que tenemos en la cabeza es la que deberíamos realizar, la clave es saber identificarlo como tal. Saber cuando se trata de una señal luminosa que nos indica el camino y no un faro que nos dice donde hay riesgo de naufragio.

¿Y cómo se diferencia una situación de otra?

Pues aplicando el sentido común, planteándote si es lo que realmente quieres hacer y si el miedo tiene sentido.

Si crees que solo sientes miedo al cambio y lo desconocido, no veas esa sensación como algo negativo sino como algo normal, que le pasa a todo el mundo y que quizás sea el indicador para tomar la decisión correcta. Porque si llegamos a planteárnosla, creemos que nos va a hacer feliz y sentimos miedo seguramente sea exactamente esa opción la que deberíamos tomar.

Si estás en este blog posiblemente esa idea que te ronda la cabeza, te ilusiona y te asusta sea la de pasar una temporada en Australia. Tomar decisiones no significa hacerlo sin paracaídas. Y exactamente eso es lo que te aportamos en Dingoos, una manada con la que te sientas seguro y te ayude a afrontar el miedo inicial sabiendo que te ayudaremos y seremos tus compañeros de viaje, tu paracaídas para que todo vaya fenomenal desde que pongas tus pies en tierras australianas.

Vente sin miedo (o con él) y vive una de las experiencias más impresionantes de tu vida; tanto a nivel vital, como laboral y educacional.

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