Por qué viajar puede ser la mejor medicina

A veces el día a día se complica. La vida es fácil o no, dependiendo, entre otras cosas, de que adquiramos las herramientas que nos permitan vivirla, gestionarla o aceptarla tal y como es. Conseguir un equilibrio que nos permita vivir bien no siempre es fácil. Buscamos hacer deporte, rodearnos de buena gente o tener un trabajo que nos guste. Pero, sin embargo, a veces es necesario algo más, y ese plus nos lo puede aportar VIAJAR. No solo lo decimos nosotros, hay millones de libros y experiencias que nos lo muestran, pero ¿por qué?

Sentirás adrenalina

Viajar a veces es como enamorarse. ¿Has sentido alguna vez la sensación de que no necesitas comer?, ¿de que a pesar de haber dormido cinco horas no tienes sueño?, ¿de que no hay dolor de garganta, ni de cabeza, de barriga que pueda pararte?

Esto te ocurre cuando tienes un subidón de adrenalina fuerte. Como puede ser sentirte enamorado o vivir la excitación del viaje, de lo nuevo, de saber que tienes al alcance de tu mano miles de cosas por descubrir.

Esta situación te genera tal cantidad de energía que sientes que puedes con todo, que no hay cansancio que vaya a impedir disfrutar del día a día y de todas las experiencias nuevas que te trae.

Por eso el tiempo del viaje se vive tan intensamente. Un año en un nuevo lugar es como cinco en nuestra casa. Así se vive mucho más y por lo tanto se aprende mucho más y se adquieren más vivencias claves.

viajar te ayuda a Conocerte a ti mismo

Al salir de tu zona de confort tu día a día cambia. Tomas más decisiones porque «el sendero» no está marcado de antemano por la rutina. Esto hace que te pruebes, que te conozcas y que en cierto modo te valores, al exponerte a situaciones nuevas y superarlas con éxito.

Tendrás más tiempo para pensar

La clave para poder pensar es tener tiempo para pasarlo contigo mismo/a. El viaje te deja mucho tiempo que parece muerto pero que en realidad es muy productivo. Imagínate navegando hacia la Gran Barrera de Coral, con tu mirada fija en el paisaje, pero tu mente centrada en quién eres y en cómo vivir fiel a ti mismo/a.

Obviamente esto puedes hacerlo en cualquier lugar, pero el viaje, por su propia idiosincrasia, genera inspiración y creatividad para tomar tus propias decisiones.

Hablamos desde nuestra experiencia y la de todos los dingoos que han estado uniéndose a la manada en Australia. No hay ninguno que no vea este viaje como una de esas experiencias vitales que ya formarán parte de su ADN a lo largo de su existencia.

A veces bromeamos diciendo que vivir algo así tendría que ser obligatorio por ley. Por el momento no lo es, pero si tú también piensas que venirte a vivir a Australia puede suponerte una experiencia enriquecedora no lo dudes más y vente. Contacta con nosotros y estaremos encantados de ser tus compañeros de viaje.

Si quieres seguir recibiendo información sobre Australia, sobre cómo es la vida aquí, las oportunidades laborales a las que podrás tener acceso, etc. Suscríbete a nuestra newsletter y tendrás acceso semanalmente a todo.

2 Comments

  • Atorland

    Yo también vivo en Australia, exactamente en Sydney, venir a Australia merece la pena.

Escribe un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.