Que te gusta la aventura, que ya lo sabemos, pero… aventura no es lo mismo que ir por la vida como “pollo sin cabeza”. Porque a nadie, por muy aventurero que sea, le gusta gastarse un dineral cuando se hace un esguince o quedarse sin un céntimo porque tenga que volver a casa por una emergencia. Por eso, piensa muy bien en hacerte un seguro de viaje antes de viajar al extranjero: viajar con tranquilidad no tiene precio, y encima, son más baratos de lo que te esperas.
Si todavía tienes dudas de si deberías contratarlo o no, aquí van unos cuantos motivos de peso:
La asistencia médica privada es muy cara fuera de casa y en la mayoría de países del mundo. No importa que tengas una salud de hierro, nadie se libra de enfermedades cotidianas como una gripe. Y sí, incluso el tratamiento de algo tan sencillo puede salirte por un ojo de la cara.
Si tienes en mente practicar deportes como el surf, snow, hiking… por ejemplo, las lesiones son lo más normal del mundo; algo tan cotidiano como un esguince puede requerir tratamiento médico, y entonces te tocará soltar un buen puñado de dinero… a menos que tengas un buen seguro que lo cubra.
Por eso, independientemente del visado con el que vayas a viajar al extranjero, lo más recomendable es contratar un seguro que te cubra por si acaso, que nunca se sabe:
Cuando ocurre alguna emergencia, y más si te pilla en un país que no es el tuyo, es normal que te sientas perdido y no sepas muy bien qué hacer. Con un buen seguro, podrás ponerte en contacto con ellos y preguntarles cualquier duda para que te asesoren en tu propio idioma.
De esta manera estarás siempre preparado para saber qué tienes que hacer en cada caso, pase lo que pase.
Casi todos los seguros de viaje te cubren los gastos de viaje si tienes que volver a casa porque algún familiar cercano fallece o tiene una enfermedad grave (que ojalá que no pero nunca podemos saber qué revés nos depara el destino).
Lo mismo ocurre si te pasa algo y es necesario hospitalizarte; en estos casos, lo más normal es que tu seguro pague los billetes de avión a un familiar para que pueda viajar a hacerte compañía, los gastos de hotel para hospedarse mientras te recuperas, etc.
No lo contemplan todos los seguros, pero algunos sí te lo cubren. Imagina que viajas con tu portátil, lo necesitas para trabajar y en un ir y venir por el metro… ¡zasca! Alguien te pega un tirón traicionero y huye a todo trapo con tu maletín. Evidentemente, tu presupuesto para el viaje sufriría un buen varapalo si te vieras obligado a comprar uno nuevo por necesidad; sin embargo, si tienes seguro, es posible que se haga cargo de la factura de tu nuevo portátil.
Por ejemplo, en el caso de Heymondo, la cantidad máxima que te cubre por robo y daños de tu equipaje es de 3.500 €. Conoce Heymondo opiniones.
Los seguros tienen opciones de personalización, ni todos viajamos igual ni todo tenemos la misma aversión al riesgo. Por eso, por ejemplo, si vas a practicar deportes de riesgo te interesará contratar opciones especiales, pero si no lo vas a hacer, te podrás ahorrar un dinerillo.
Estés donde estés siempre pueden ocurrir cosas. Si te ves envuelto en un incidente, podrás tener el apoyo de un abogado o disponer de cuantías por responsabilidad civil.
Con tu visado de estudiante en algunos países como Canadá o Australia tendrás el seguro de salud obligatorio contratado, ahora bien, si termina y quieres quedarte con otro visado unos meses más, como el de turista, para aprovechar y darte una vuelta por aquí, contratar un seguro de viaje será imprescindible.
A veces los “y si ocurriera tal cosa…” nos agobian muchísimo. Puede que nunca ocurra, de hecho lo normal es que todo vaya bien, pero ¿cuánto cuesta la tranquilidad de pensar que si ocurre algo lo tendrás todo bajo control?
Como por ejemplo los seguros de cancelación o de cambio de billete, que se contratan por si surge algún contratiempo y tienes que modificar la fecha del viaje por fuerza mayor. Dependiendo del tiempo que falte para el viaje cuando lo canceles, te cubrirá más o menos porcentaje.
¿Quieres saber más sobre seguros? Pregúntanos lo que quieras sin compromiso, ¡puedes estar seguro de que tendremos la respuesta! ?

Viajar al extranjero cambia tu forma de ver el mundo. Si eres estudiante internacional o has vivido una experiencia en destinos como Australia, Canadá, Dubai, Irlanda, Malta o Reino Unido, sabes que viajar ya no es solo hacer turismo: es aprovechar cada oportunidad para vivir experiencias únicas.
Terminar la universidad siempre llega con una mezcla curiosa de emociones: alivio, nostalgia, nervios por el futuro y, sobre todo, ganas de celebrar que has cerrado una etapa enorme. Por eso los viajes de fin de curso se han convertido casi en un ritual. No son solo una escapada; son la oportunidad perfecta para compartir unos días sin trabajos, sin exámenes y sin estrés con las personas que te han acompañado durante años.
¿Estás a punto de comenzar tu aventura para estudiar y trabajar en el extranjero? ¡Qué emoción! Estás por vivir una etapa llena de descubrimientos, nuevas oportunidades y experiencias inolvidables. Pero si hablar inglés aún te da un poco de miedo, tranquilo: no estás solo. La mayoría de estudiantes internacionales sienten inseguridad antes de viajar, especialmente cuando no dominan el idioma al 100 %.
Amanda De Mingo, Responsable de Eventos en Dingoos, te cuenta cómo cada actividad que organiza convierte tu aventura internacional en una experiencia única, llena de diversión, aprendizaje y amistades que se quedan para siempre.